Atrofia vaginal: Qué es, Causas, Síntomas y Tratamientos

Dra. Escudero Turpín

La atrofia vaginal no es simplemente una condición médica, es una experiencia compartida por muchas mujeres. A pesar de su prevalencia, sigue siendo un tema que poco se habla, a menudo quedando en las sombras del tabú y la vergüenza. Sin embargo, comprender esta condición es el primer paso hacia la liberación y una mejor calidad de vida. A lo largo del siguiente post te queremos hablar sobre esta condición, que es, que la causa, qué síntomas presenta, si hay tratamientos y cuáles son así como que se puede hacer para prevenirla. 

¿Qué es la atrofia vaginal?

La vaginitis atrófica, igualmente llamada atrofia vaginal, se presenta cuando hay una disminución de estrógeno en el cuerpo. Esto llega a causar que las paredes de la vagina se vuelvan más delgadas, secas e inflamadas. Comúnmente, este trastorno se desarrolla después de la menopausia, aunque también puede manifestarse durante el periodo de lactancia o en cualquier otra fase en la que disminuyan los niveles de estrógenos.

Causas de la atrofia vulvo-vaginal

Como hemos dicho, la atrofia vulvo-vaginal es un estado condicionado principalmente por la disminución de los niveles de estrógenos, hormonas esenciales en el cuerpo femenino para el desarrollo de características sexuales, la formación de mamas y la regulación del ciclo menstrual junto al flujo amarillo. Esta condición afecta a los tejidos de la vagina, causando su adelgazamiento, sequedad e inflamación, y puede ser desencadenada por diversos factores a lo largo de la vida de una mujer:

  • Menopausia: Representa el período más común de disminución de estrógenos, debido al cese natural de la función ovárica. Puede hace mucho dolor pélvico y lumbar en la menopausia
  • Premenopausia y tratamientos médicos: Incluye la fase previa a la menopausia y situaciones como la extirpación de ambos ovarios o tratamientos contra el cáncer (quimioterapia o radioterapia pélvica), que pueden provocar una caída prematura de estrógenos. La paciente se debe realizar la prevención y detección del cáncer de mama
  • Lactancia materna: Durante este período, el cuerpo a veces experimenta una reducción temporal en los niveles de estrógeno.
  • Medicamentos: Algunas píldoras anticonceptivas y otros medicamentos influyen en la producción de estrógenos, llevando a síntomas de atrofia vulvo-vaginal.

Síntomas de la atrofia vulvar

La atrofia vaginal se manifiesta a través de una serie de síntomas que logran afectar significativamente la calidad de vida de cualquier mujer, especialmente aquellas mayores de 50 años. Este conjunto de síntomas incluye:

Sequedad vaginal

Uno de los primeros y más comunes síntomas, resultante de la reducción en la producción de lubricación natural. Esta condición lleva a un estado de sequedad persistente en la vagina.

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Ardor y picazón

Estas sensaciones suelen ser consecuencia directa de la sequedad y la inflamación de los tejidos vaginales, casi siempre son constantes.

Síntomas urinarios

La atrofia vaginal puede ocasionar varios problemas urinarios, tales como una urgencia frecuente de orinar, incontinencia urinaria, e incluso infecciones urinarias recurrentes.

Dispareunia

Es decir, dolor o malestar durante las relaciones sexuales. Este es uno de los síntomas que más profundamente afecta el bienestar emocional y la vida sexual de la mujer.

Prolapso vaginal

El adelgazamiento de las paredes vaginales y la pérdida de los pliegues mucosos debido al déficit de estrógenos pueden llevar al prolapso vaginal.

Ardor al orinar (Disuria): Un síntoma que comparte características con las infecciones urinarias.

Incontinencia urinaria

La pérdida involuntaria de orina puede emerger como un problema asociado a la debilidad de los tejidos.

Sangrados vaginales post-coitales

Pequeñas hemorragias después del coito suelen ser un indicador de la fragilidad y sensibilidad de los tejidos vaginales afectados por la atrofia.

¿Cómo se diagnostica la atrofia vaginal?

El proceso para diagnosticar la atrofia vulvar debería ser integral y meticuloso. Este enfoque permite a los profesionales de la salud identificar con precisión esta condición y diferenciarla de otras posibles afecciones ginecológicas. Durante un proceso de diagnóstico se pueden realizar varias cosas:

Diagnóstico clínico

La evaluación comienza con una conversación detallada entre el médico y la paciente, donde se discuten los síntomas experimentados. Este diálogo es fundamental para orientar los siguientes pasos del diagnóstico, por lo que la sinceridad debe ser total. 

Examen pélvico

Es un procedimiento estándar en el que el médico examina visualmente y físicamente los órganos pélvicos, incluyendo los genitales externos, la vagina y el cuello uterino. Durante este examen, se pueden observar características típicas de la atrofia vulvar, como la palidez, textura apergaminada y delgadez de la mucosa vaginal, así como la pérdida de las rugosidades normales que indican una adecuada elasticidad y salud del tejido vaginal.

Examen de orina

Se solicita cuando la paciente presenta síntomas urinarios. Este análisis ayuda a descartar infecciones u otras condiciones que puedan estar causando los síntomas urinarios.

Prueba de equilibrio ácido

Esta prueba consiste en tomar una muestra de fluidos vaginales o usar una tira reactiva de papel para medir el pH vaginal. Un aumento en el pH vaginal (indicando un ambiente menos ácido de lo normal) es común en casos de atrofia vulvar, ya que los niveles reducidos de estrógenos afectan la acidez protectora de la vagina.

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Prueba de Papanicolaou

Aunque no se utiliza específicamente para diagnosticar la atrofia vulvar, en algunos casos, se puede realizar una prueba de Papanicolaou para descartar la presencia de células anormales o pre-cancerosas en el cuello uterino. Es decir, no es necesario, pero muchos profesionales prefieren hacerlos para mayor seguridad y prevención.

Tratamientos para la atrofia vulvar

La atrofia vulvar puede ser abordada a través de una variedad de tratamientos como por ejemplo el láser vaginal. Dichas opciones terapéuticas buscan aliviar los síntomas, mejorar la calidad de vida y restaurar la salud vaginal. Los tratamientos disponibles son:

Hidratantes vaginales

Diseñados para restaurar la humedad natural de la vagina, estos productos se aplican regularmente cada pocos días. Son especialmente útiles para combatir la sequedad persistente y mejorar el confort diario.

Lubricantes a base de agua

Ideales para su uso durante la actividad sexual, estos lubricantes ayudan a reducir el malestar y el dolor durante el coito, facilitando una experiencia más placentera y libre de irritación.

Estrógeno tópico

Este tratamiento se administra directamente en la zona afectada y está disponible en varias formas, incluyendo cremas de estrógeno. Son productos que se insertan en la vagina usando un aplicador. Esta aplicación se realiza típicamente antes de dormir para maximizar la absorción y eficacia.

Tratamientos no hormonales


Para aquellas que prefieren opciones sin hormonas o que no pueden usar terapias hormonales por razones de salud, existen alternativas como:

  • Lubricantes a base de silicona, que ofrecen una solución duradera para la sequedad durante el coito.
  • Suplementos de ácido hialurónico y ácido poliacrílico, que ayudan a hidratar y rejuvenecer los tejidos vaginales.
  • Supositorios vaginales con vitaminas E y D3, que pueden promover la salud y la regeneración de los tejidos vaginales.

Terapia hormonal sistémica

Esta opción incluye tratamientos que afectan todo el cuerpo, como las pastillas orales o los parches dérmicos de estrógeno. Están destinados a reponer los niveles de estrógeno en todo el sistema, abordando así los síntomas de la atrofia vulvar desde una perspectiva más general.

Cambios en el estilo de vida

Cambiar los hábitos diarios también logra tener un impacto significativo sobre los síntomas de la atrofia vaginal. Los más recomendados son:

  • Abandonar el hábito de fumar. El consumo de tabaco acelera el metabolismo de los estrógenos y los reduce.
  • Practicar ejercicio físico de forma moderada y mantener un peso saludable.
  • Seguir una alimentación balanceada.
  • Mantener una vida sexual activa, ya que las relaciones sexuales estimulan la lubricación vaginal.

¿Se puede prevenir la vulvovaginitis atrófica?

La realidad es que sí, se puede. Aunque, factores como la menopausia, ciertos tratamientos médicos y cambios hormonales siempre serán causas comunes de esta reducción. Incluso teniendo en cuenta que detener por completo la disminución del estrógeno puede estar fuera de nuestro control, existen estrategias prácticas para mitigar los síntomas asociados con la atrofia vulvo-vaginal y promover la salud vaginal:

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Mantener una vida sexual activa

La estimulación y el flujo sanguíneo incrementados durante la actividad sexual contribuyen a mantener la elasticidad y salud de los tejidos vaginales. Esto es beneficioso tanto en contextos de pareja como en la autoexploración.

Uso de lubricantes

Para combatir la sequedad y hacer las relaciones sexuales más cómodas, se recomienda el uso de lubricantes a base de agua. Estos productos logran reducir significativamente la fricción y el malestar durante el coito.

Hidratación vaginal

Aplicar hidratantes vaginales de forma regular puede ayudar a mantener la humedad natural de la vagina, contrarrestando la sequedad crónica y mejorando la comodidad general. Siempre bajo recomendación profesional.

Adoptar un estilo de vida saludable

Una dieta bien balanceada rica en frutas, verduras, ácidos grasos omega-3 y granos enteros, junto con una rutina de ejercicio regular, tendrá un impacto positivo en la salud hormonal y general. Mantener un peso saludable y reducir el estrés también son factores clave para equilibrar las hormonas y potencialmente mitigar los síntomas de la atrofia vulvo-vaginal.

Si estás atravesando la menopausia, aproximándote a ella o experimentando algunos de los síntomas mencionados, te alentamos a que te acerques a nuestra clínica ginecológica para una revisión ginecológica en Granada. Aquí encontrarás la atención y las herramientas necesarias para abordar la atrofia vaginal y preservar tu calidad de vida. Nos enfocamos en cada paciente de manera individual, brindando un cuidado médico personalizado y de calidad basado en evidencia científica. Nuestro compromiso es acompañarte en tu búsqueda de salud, adaptando el tratamiento a tus necesidades únicas. La Dra. Escudero Turpin cuenta con más de 15 años de experiencia, con reconocimientos y acreditaciones que garantizan un servicio confiable y profesional. Con un equipo sólido y una filosofía centrada en la atención individualizada, nuestra clínica es el lugar ideal para recibir cuidados expertos en salud femenina.

Conclusión 

Esta condición, lejos de verse como una sentencia de malestar e incomodidad, la atrofia vaginal se debe ver como un desafío de salud que, con el conocimiento adecuado y la intervención oportuna, puede ser manejado perfectamente. La clave está en la educación, la comunicación y un enfoque proactivo hacia la salud. En última instancia, siempre estamos mejor preparados cuando sabemos.

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