La histerosalpingografía es una prueba diagnóstica que prescribo con frecuencia en consulta cuando necesito evaluar el estado del útero y las trompas de Falopio. No la realizo yo directamente — la lleva a cabo un radiólogo — pero como ginecóloga soy quien la indica, interpreta los resultados y orienta el tratamiento a partir de ellos. En este artículo te explico todo lo que necesitas saber si te la han solicitado.
La histerosalpingografía (HSG) es una prueba radiológica que permite estudiar la cavidad uterina y las trompas de Falopio mediante rayos X y contraste yodado. Es una de las pruebas diagnósticas más útiles en ginecología para evaluar la fertilidad femenina y detectar anomalías estructurales del aparato reproductor.
¿Qué es la histerosalpingografía?
La histerosalpingografía es una técnica de diagnóstico por imagen que combina rayos X con un medio de contraste a base de yodo. El contraste se introduce a través del cuello uterino mediante un catéter fino, y permite visualizar en tiempo real la forma del útero y si las trompas de Falopio están permeables — es decir, si están abiertas y permiten el paso.
La prueba la realiza un radiólogo especializado en la sala de radiología, habitualmente en un hospital o centro de diagnóstico. Como ginecóloga, soy quien la indica cuando existe una razón clínica para pedirla, y quien interpreta los resultados para orientar el tratamiento.
¿Cuándo se indica una histerosalpingografía?
La histerosalpingografía no es una prueba de rutina — se solicita cuando hay una indicación clínica específica. Las más frecuentes son:
Dificultad para quedarse embarazada — es la indicación más habitual. Permite descartar que las trompas estén obstruidas.
Abortos de repetición — para detectar posibles anomalías uterinas como un tabique o adherencias que puedan estar relacionadas.
Sospecha de malformación uterina — útero doble, útero septo u otras alteraciones estructurales.
Comprobación tras ligadura de trompas — para confirmar que el procedimiento fue efectivo y las trompas están bloqueadas.
Estudio previo a reproducción asistida — forma parte del estudio básico de fertilidad antes de iniciar tratamientos como la FIV.
Hidrosalpinx o sospecha de obstrucción tubárica — cuando la ecografía sugiere acumulación de líquido en las trompas.
¿Cómo se realiza la histerosalpingografía?
El procedimiento dura entre 15 y 30 minutos y se realiza de forma ambulatoria — no requiere ingreso. Estos son los pasos habituales:
Posición y preparación
La paciente se coloca en posición ginecológica, igual que en una citología. Se introduce un espéculo en la vagina para acceder al cuello uterino.
Introducción del catéter
Se pasa un catéter fino a través del cuello uterino hasta la cavidad uterina. Este paso puede producir una molestia similar a un cólico menstrual leve.
Inyección del contraste
Se introduce el medio de contraste yodado que llena el útero y las trompas de Falopio. Si las trompas están permeables, el contraste fluye hacia la cavidad abdominal.
Obtención de imágenes
Se realizan radiografías en tiempo real mientras el contraste circula. El radiólogo puede ver si existe alguna obstrucción, malformación o anomalía.
Fin del procedimiento
Se retira el catéter y el espéculo. Es normal notar algo de sangrado o pérdida de líquido las horas siguientes, así como molestias leves similares a la regla.
¿Cuándo debe realizarse?
El mejor momento es entre los días 7 y 10 del ciclo menstrual — después de que haya terminado la regla y antes de la ovulación. Esto permite una mejor visualización y reduce el riesgo de infección. Además garantiza que no haya embarazo en curso.
Cómo prepararse para la histerosalpingografía
Programa la prueba entre los días 7 y 10 de tu ciclo, una vez terminada la menstruación.
Toma un analgésico sin receta (como ibuprofeno) una hora antes para reducir las posibles molestias.
Si te han recetado antibiótico previo a la prueba, tómalo según indicación para prevenir infecciones.
Puedes comer y beber con normalidad antes del procedimiento — no requiere ayuno.
Lleva una compresa, ya que puede haber algo de sangrado o pérdida de contraste tras la prueba.
Informa al radiólogo si eres alérgica al yodo o a medios de contraste.
Contraindicaciones
Hay situaciones en las que la histerosalpingografía no debe realizarse:
Embarazo o sospecha de embarazo.
Infección pélvica activa o enfermedad inflamatoria pélvica.
Sangrado vaginal inexplicable.
Alergia conocida al contraste yodado — en ese caso se valoran alternativas diagnósticas.
¿Es dolorosa la histerosalpingografía?
Es la pregunta que más me hacen en consulta antes de prescribirla. La respuesta honesta es que puede resultar incómoda, pero raramente dolorosa en el sentido estricto. La mayoría de las mujeres describen una sensación similar a un cólico menstrual durante la inyección del contraste, especialmente si alguna trompa está obstruida. Tomar ibuprofeno antes suele ser suficiente para manejar las molestias.
Después de la prueba es normal notar algo de presión abdominal baja durante unas horas. Si aparece fiebre, flujo con mal olor o dolor intenso en los días siguientes, hay que consultar al médico para descartar una infección.
¿Te han pedido una histerosalpingografía?
En consulta puedo orientarte sobre si es la prueba adecuada para tu caso y qué hacer con los resultados.
Información elaborada por la Dra. Mª Ángeles Escudero Turpín, especialista en ginecología y obstetricia con casi 20 años de experiencia en Granada. Para más información sobre esta prueba, consulta las guías de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

