Los quistes de glándula de Bartolino son una de las afecciones vulvares más frecuentes: afectan aproximadamente al 2% de las mujeres a lo largo de su vida. La mayoría son benignos y asintomáticos, pero cuando se infectan y forman un absceso pueden causar dolor intenso y requerir tratamiento inmediato. Conocer cómo identificarlos y cuándo consultar es fundamental.
¿Qué son las glándulas de Bartolino y los quistes de Bartolino?
Las glándulas de Bartolino son dos pequeñas glándulas situadas a ambos lados de la abertura vaginal, aproximadamente a las 4 y las 8 del reloj. Su función es secretar un líquido mucoso que lubrica la vagina, especialmente durante la excitación sexual. Son tan pequeñas que normalmente no se palpan ni se ven.
Un quiste de glándula de Bartolino se forma cuando el conducto excretor de la glándula se obstruye y el líquido no puede drenar correctamente, acumulándose hasta formar una masa. Suelen crecer despacio y pueden alcanzar desde el tamaño de un guisante hasta el de una canica o mayor.
Cuando el contenido del quiste se infecta, se transforma en un absceso de Bartolino, que es mucho más doloroso y requiere tratamiento urgente. Según las guías clínicas de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), los quistes y abscesos de Bartolino representan una causa frecuente de consulta urgente en ginecología.
Causas de los quistes de glándula de Bartolino
La obstrucción del conducto puede tener múltiples orígenes. En muchos casos no se identifica una causa única:
Obstrucción del conducto
La causa más frecuente. El conducto se cierra por inflamación, traumatismo o engrosamiento del epitelio, impidiendo el drenaje normal.
Infecciones de transmisión sexual
La gonorrea y la clamidia pueden causar inflamación en el área vulvar y contribuir a la obstrucción del conducto.
Infecciones polimicrobianas
Los abscesos de Bartolino suelen estar causados por una mezcla de bacterias: E. coli, Staphylococcus, anaerobios y, con menor frecuencia, N. gonorrhoeae.
Cambios hormonales
Las variaciones hormonales del ciclo menstrual pueden influir en la producción de moco y en la función de la glándula.
Microtraumatismos
Relaciones sexuales frecuentes, depilación o roce con ropa ajustada pueden irritar la zona e iniciar la obstrucción.
Síndrome de Sjögren
Esta enfermedad autoinmune que afecta a las glándulas secretoras puede aumentar el riesgo de obstrucción de Bartolino.
Síntomas de los quistes de glándula de Bartolino
La presentación clínica varía mucho según si el quiste está infectado o no:
- Quiste sin infección: generalmente asintomático. Se nota un bulto indoloro en uno de los labios menores, descubierto a menudo en una revisión ginecológica rutinaria.
- Molestia al sentarse o caminar cuando el quiste alcanza un tamaño considerable.
- Incomodidad durante las relaciones sexuales por la presión que ejerce el quiste.
- Dolor intenso y progresivo si el quiste se infecta y evoluciona a absceso.
- Hinchazón y enrojecimiento marcados en el labio afectado en caso de absceso.
- Calor local en la zona del absceso, que puede estar muy tensa al tacto.
- Fiebre y malestar general en abscesos de gran tamaño o con infección sistémica.
- Salida espontánea de pus si el absceso se drena solo.
Diferencia entre quiste y absceso de Bartolino
Es importante distinguir entre ambas situaciones porque el manejo es diferente:
| Característica | Quiste de Bartolino | Absceso de Bartolino |
|---|---|---|
| Contenido | Líquido mucoso estéril | Pus (infección bacteriana) |
| Dolor | Ausente o leve | Intenso, incapacitante |
| Fiebre | No | Posible |
| Urgencia | Consulta programada | Atención urgente |
| Tratamiento habitual | Observación o marsupialización | Drenaje + antibióticos |
¿Cómo se diagnostican los quistes de glándula de Bartolino?
El diagnóstico es fundamentalmente clínico y se realiza en consulta ginecológica mediante:
- Anamnesis detallada: síntomas, tiempo de evolución, infecciones previas y factores de riesgo.
- Exploración física de los genitales externos para localizar y valorar el tamaño y consistencia de la masa.
- Cultivo de secreción en caso de absceso para identificar el microorganismo causante y orientar el antibiótico.
- Cribado de ITS (gonorrea, clamidia) especialmente en mujeres jóvenes sexualmente activas.
- En mujeres mayores de 40 años, puede estar indicada una biopsia para descartar el carcinoma de glándula de Bartolino, que aunque es raro, debe excluirse.
¿Notas un bulto en la zona vaginal o tienes dolor en los labios? La Dra. Escudero Turpín puede evaluarte en consulta privada en Granada.
Tratamiento de los quistes de glándula de Bartolino
El tratamiento de los quistes de glándula de Bartolino depende del tamaño, los síntomas y si hay infección. Las guías actuales de la SEGO y de la Royal College of Obstetricians and Gynaecologists (RCOG) establecen las siguientes opciones:
Observación
Para quistes pequeños y asintomáticos. Se recomienda seguimiento ginecológico periódico. Los baños de asiento tibios 3–4 veces al día pueden favorecer el drenaje espontáneo.
Drenaje con catéter de Word
Tratamiento de elección para el absceso. Se realiza bajo anestesia local: se incide el quiste y se inserta un pequeño catéter de balón que se mantiene 4–6 semanas para permitir la epitelización del trayecto.
Marsupialización
Procedimiento quirúrgico en el que se crea una abertura permanente en la pared del quiste para que drene de forma continua. Es el tratamiento definitivo más empleado para quistes recurrentes.
Antibióticos
Se añaden al drenaje cuando hay signos de celulitis circundante, fiebre o inmunosupresión. La pauta habitual incluye amoxicilina-clavulánico o clindamicina según el cultivo.
Esclerosis con nitrato de plata o alcohol
Técnica mínimamente invasiva que destruye las paredes del quiste mediante inyección de un agente esclerosante. Alternativa a la marsupialización con menor morbilidad.
Extirpación quirúrgica (bartholinectomía)
Extirpación completa de la glándula. Se reserva para casos muy recurrentes o en mujeres mayores de 40 años en las que hay que descartar malignidad. Conlleva mayor riesgo de cicatriz y sequedad vaginal.
¿Cuánto dura un quiste de Bartolino y puede desaparecer solo?
Los quistes de glándula de Bartolino no suelen desaparecer espontáneamente. Pueden permanecer estables durante meses o años sin causar síntomas. En algunos casos se drenan solos, pero esto no garantiza que no reaparezcan.
Un absceso de Bartolino sin tratar puede llegar a drenar espontáneamente, pero el riesgo de recurrencia es elevado si no se trata la causa. Además, la resolución espontánea puede tardar varios días durante los cuales el dolor es muy intenso.
Si el quiste no molesta y la mujer está en edad reproductiva, la observación es una opción válida. Si hay sintomatología, recurrencia o la mujer supera los 40 años, siempre se recomienda valoración ginecológica.
Consecuencias de extirpar la glándula de Bartolino
La bartholinectomía es eficaz pero no está exenta de consecuencias. Es importante conocerlas antes de tomar una decisión:
Por este motivo, la marsupialización o el catéter de Word son siempre preferibles a la extirpación cuando el cuadro lo permite.
¿Qué ocurre si no se trata un quiste de Bartolino?
Ignorar un quiste sintomático o un absceso puede tener consecuencias:
Complicaciones por falta de tratamiento:
- Formación de absceso con dolor intenso e incapacitante.
- Extensión de la infección a tejidos adyacentes (celulitis vulvar).
- Infecciones recurrentes que afectan la calidad de vida y la actividad sexual.
- En casos raros, sepsis si la infección no se trata a tiempo.
- Enmascaramiento de otras patologías vulvares que requieren diagnóstico diferencial.
¿Cuándo consultar a tu ginecóloga por un quiste de Bartolino?
- Notas un bulto en la zona de los labios vaginales, aunque no duela.
- El bulto ha aumentado de tamaño en poco tiempo.
- Hay dolor al sentarte, caminar o durante las relaciones sexuales.
- Aparece enrojecimiento, calor o fiebre — puede ser un absceso.
- El quiste ya ha sido tratado antes y ha vuelto a aparecer.
- Tienes más de 40 años y aparece una masa vulvar nueva — hay que descartar malignidad.
¿Tienes un quiste de Bartolino en Granada?
La Dra. Escudero Turpín evalúa y trata los quistes de glándula de Bartolino en consulta privada. Casi 20 años de experiencia en ginecología.

